Pues vale. Pues me alegro. Se lo digo a usted, señor notario de Pamplona. Y a ti, joven lleno de fe, esperanza y caridad en tus mayores y tus menores. A quienes apuntan, con razón, que me paso los fines de semana gruñendo sobre el pluriputiferio hispánico, pero sin aportar soluciones. La verdad es que esta página no la cobro por solucionar nada –cobraría un poquito más–, sino por desparramar a mi aire. Quizá se hayan fijado en el título: Patente de corso. Pero bueno.
Comentarios recientes
hace 2 horas 24 mins
hace 3 horas 33 mins
hace 3 horas 48 mins
hace 3 horas 49 mins
hace 4 horas 29 mins
hace 4 horas 51 mins
hace 4 horas 53 mins
hace 4 horas 55 mins
hace 5 horas 47 mins
hace 6 horas 53 segs